mayo 28, 2026 | Actividades
27 usinas heterodoxas en pos de un programa económico alternativo

El miércoles 15 de abril, mientras la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA se encontraba en paro activo por el ajuste, se reunieron 27 centros de estudios y organizaciones con el objetivo de pensar un programa macroeconómico alternativo para la Argentina ante el descalabro del modelo económico de Milei.

En el marco de diez meses de suba consecutiva de la inflación, el aumento del desempleo y la mora familiar y una acelerada desindustrialización, la organización Futuros Mejores y el CEDEAM convocaron a esta reunión para profundizar los objetivos y herramientas que deberían constituir un programa de desarrollo para el país. 

Preguntas incómodas

Es el segundo encuentro de un proceso que empezó en octubre del año pasado en el mismo ámbito. En esta oportunidad, con la idea de generar una discusión crítica, que sobrevuele internas y no se quede en la repetición de slogans, Futuros Mejores propuso discutir una serie de preguntas incómodas en torno a los siguientes ejes: modelo productivo, deuda externa y financiamiento, política cambiaria, inflación y política fiscal. 

“Pensar un programa alternativo macroeconómico no es algo que se resuelva ni en una sola reunión ni simplemente sumando opiniones aisladas, tampoco intercambiando documentos de espalda a la sociedad. En los espacios desarrollistas, peronistas, populares, tenemos un norte común, que es poner la economía al servicio de la gente, pero los cambios globales, las experiencias de gestión recientes, y las vacancias donde creció un sentido común de derecha, nos obligan a profundizar y actualizar los instrumentos para alcanzar ese norte. Este segundo encuentro tuvo ese foco” dice Lucía Cirmi, referente de Futuros Mejores, quien abrió el encuentro.

La discusión se enriqueció con la voz de 25 espacios académicos y políticos que hoy están pensando una nueva argentina: CEDAF, Fundación Encuentro, Secretaría de Formación del PJ, Fundar, Grupo Paternal, Universidad Nacional de Moreno, Centro Cultural de la Cooperación, Plan Fénix, Instituto Economía Popular de Moreno, Argentina Humana, Fundación Friedrich Ebert (FES), Paridad en la Macro, Generación por el Desarrollo, CIEN, Variable Independiente, Instituto Argentina Grande (IAG), IPyPP, Misión productiva, Network IDEAS, UNPAZ, CEPA, Lista Verde, AEFIP, FUNDECO, ICiudad y la Comisión tributaria de la CAME.

Las ideas y reflexiones aportadas por los disertantes estuvieron orientadas a pensar los desafíos del presente con el horizonte de construir un futuro próspero para nuestro país, basado en la justicia social, la igualdad, la sustentabilidad y el desarrollo.

Voces para un nuevo futuro

Raúl Sanchez, del CEDEAM, celebró que “estos encuentros sigan realizándose en un marco de amplitud y diversidad”, y remarcó que “es tiempo de dejar de regalarle conceptos económicos a la derecha: una moneda fuerte, la estabilidad y la eficiencia y eficacia de la política pública forman parte de nuestra tradición política, no de quienes pretenden destruir el Estado”. Además, sostuvo que “dar este debate en la universidad pública también es una forma de revalorizarla en un contexto de ajuste”, y destacó que “el ámbito permite explicitar disensos que se celebran, porque acá se debaten ideas antes que nombres”.

Haroldo Montagu, integrante de Futuros Mejores y ex viceministro de Economía, afirmó que “el modelo productivo es lo que define qué políticas macroeconómicas necesitamos, y no al revés”. En esa línea, señaló que “un modelo productivo sólido sostiene simultáneamente la productividad, el empleo y los salarios, al tiempo que contribuye a estabilizar la economía frente a shocks externos”.

Por su parte, Mara Ruiz Malec, del CEDAF —nuevo centro de estudios vinculado a Axel Kicillof—, señaló que “el objetivo es pensar una macroeconomía para el desarrollo, lejos de las crisis recurrentes”. Para ello, agregó, “poner todas las opciones sobre la mesa es un primer gran paso”.

Santiago Fraschina, secretario de Formación del PJ Nacional, planteó que “hay que debatir y construir una propuesta sobre qué hacer con la deuda con el FMI, diferenciándola del resto del endeudamiento”. En la misma línea, Eduardo Setti, de la Fundación Encuentro (Frente Renovador), agregó que “es importante definir qué señales pueden darse para obtener financiamiento que permita invertir en obras estratégicas y, de ese modo, aliviar la restricción externa”.

Alberto Müller, integrante del Plan Fénix de la Facultad de Ciencias Económicas, subrayó la centralidad del contexto internacional y de la nueva ecuación comercial argentina a la hora de pensar un programa alternativo, considerando especialmente el peso del acuerdo Mercosur–Unión Europea en la inserción global del país.

El equipo del Instituto Argentina Grande (Katopodis) sostuvo que “el ajuste permanente impulsado por Milei no puede sostenerse indefinidamente”. A su vez, desde la Fundación para el Desarrollo Humano Integral (Grabois) plantearon la necesidad de “construir una estrategia frente a la dolarización del excedente, porque bajo ese condicionante no hay macroeconomía que resista”.

Martín Abeles, director de Network Ideas para América Latina, celebró la iniciativa y señaló que “definir objetivos de desarrollo claros permite identificar las políticas económicas necesarias y, al mismo tiempo, defender las herramientas requeridas para llevarlas adelante”.

Finalmente, María Julia Eliosoff, de la Fundación Friedrich Ebert (FES), reclamó “justicia fiscal para construir justicia social”, y llamó a repensar este “esquema tributario profundamente regresivo”.

Hubo un amplio acuerdo en señalar que la actual destrucción de las capacidades del Estado, el incremento del endeudamiento en moneda extranjera y la profundidad del ajuste fiscal configuran desafíos de enorme magnitud para los futuros gobiernos. Frente a ese escenario, los participantes coincidieron en la necesidad de definir prioridades para el corto plazo y de volver a discutir qué significa una verdadera “macroeconomía ordenada”: una que favorezca la acumulación de reservas, fortalezca el mercado de capitales doméstico y siente las bases de un modelo de desarrollo más amplio, sostenible e inclusivo. También se destacó que las herramientas fiscales, cambiarias y financieras tienen límites y que, precisamente por eso, deben ser utilizadas con inteligencia política y estratégica.

En ese horizonte común, atravesó el encuentro la convicción de que existe un futuro mejor para la Argentina si se construyen nuevas prioridades, nuevas capacidades de gestión y un proyecto de desarrollo más amplio, inclusivo y sostenible.