julio 28, 2026 | Conversatorio
El trabajo en plataformas como laboratorio del futuro

En el marco del ciclo de encuentros de Futuros Mejores, se realizó una charla junto al abogado laboralista e investigador Juan Manuel Ottaviano para analizar uno de los cambios más profundos del mundo del trabajo: el crecimiento de la economía de plataformas.

¿Cómo garantizar derechos laborales y protección social en un contexto donde las formas de trabajar están cambiando aceleradamente?

Mientras distintas experiencias internacionales avanzan en nuevas regulaciones para combinar flexibilidad con derechos, en Argentina la reciente reforma laboral tomó un camino diferente al excluir expresamente a quienes trabajan mediante plataformas de la condición de trabajadores.

Juan Manuel Ottaviano dialogando con Futuros Mejores

En el encuentro también se analizaron las transformaciones que introducen los algoritmos en la organización del trabajo, las nuevas formas de representación colectiva y las demandas concretas de repartidores y conductores.

Pensar un futuro mejor implica hacerse cargo de las preguntas que va abriendo un mundo en acelerada transformación.

¿Los trabajadores de plataformas no quieren derechos?

Durante mucho tiempo se dijo que las y los trabajadores de plataformas rechazaban la idea de tener derechos laborales. Pero esa lectura resulta incompleta. Lo que muchas personas valoran es la autonomía para organizar sus tiempos y decidir cuándo conectarse a trabajar. El desafío nunca ha sido elegir entre libertad o derechos, sino encontrar una forma de combinar ambas cosas.

Tal es así que, con el paso de los años, los propios trabajadores de plataformas han comenzado a organizarse. Crearon mutuales, asociaciones y espacios de representación para resolver problemas que las plataformas no cubrían. Al mismo tiempo, fueron desarrollando una mirada más crítica sobre el poder que ejercen los algoritmos y sobre una relación en la que la plataforma fija tarifas, distribuye viajes, impone condiciones y puede desconectar unilateralmente a quien trabaja.

¿Qué pasa hoy en el mundo con el trabajo de plataformas?

Frente al crecimiento de la economía de plataformas, distintos países fueron buscando nuevas formas de proteger a quienes trabajan a través de aplicaciones.

Los países nórdicos privilegiaron la negociación colectiva para incorporar estos trabajos a los convenios de los sectores tradicionales; otros países dejaron que la justicia fuera definiendo los criterios. Muchas regiones avanzaron con regulaciones específicas para exigir mayores responsabilidades a las plataformas y ampliar los derechos de las y los trabajadores. Es el caso de España, California y Nueva York (EE.UU.), Chile, Uruguay, el Reino Unido, la Unión Europea e incluso China. Uno de los ejemplos más interesantes es México, que ya logró que las plataformas realicen aportes a la seguridad social para que, entre otras cosas, choferes y repartidores puedan acceder a una jubilación.

Argentina en off-side

Argentina fue la excepción: la reforma laboral de Milei hizo que se excluya expresamente a choferes y repartidores de plataformas de la condición de trabajadores, avanzando exactamente en la dirección opuesta a la tendencia internacional.

Sin embargo, el mundo sigue avanzando en tratar de abordar estos problemas. Desde la Organización Internacional del Trabajo se impulsó un nuevo convenio internacional sobre trabajo en plataformas. Este exige garantizar que quienes trabajan a través de plataformas tengan acceso a seguridad social, cobertura por riesgos del trabajo y condiciones laborales dignas.

Además, la OIT incorpora una herramienta jurídica muy importante para las discusiones futuras: el principio de primacía de la realidad, según el cual, cuando existe una diferencia entre lo que dice un contrato y cómo se desarrolla realmente el trabajo, prevalecen los hechos y las condiciones efectivas en que se presta el servicio. En concreto: Si la app decide cuánto cobra el trabajador, qué tipo de viaje le asigna y si debe conectarse al día siguiente, entonces es un trabajador de la app. Ese principio puede ser una herramienta clave para discutir los derechos de las personas que trabajan en plataformas en cada país.

Las necesidades concretas de los/as trabajadores de plataformas

Hoy las y los trabajadores de plataformas no solo reclaman mejores ingresos también piden soluciones para problemas cotidianos que surgen de esta nueva forma de organizar el trabajo: que la aplicación no les consuma los datos móviles, contar con lugares para cargar el celular o ir al baño, poder hablar con una persona cuando tienen un problema, mayor transparecia por parte de las plataformas, denunciar situaciones de inseguridad o acoso sin que eso afecte su scoring y acceder a descuentos para mantener sus herramientas de trabajo (destinan alrededor del 30% de sus ingresos al mantenimiento de las herramientas que necesitan para trabajar).

Un futuro mejor para el trabajo en plataformas

Más que un fenómeno aislado, el trabajo en plataformas aparece hoy como un laboratorio de los desafíos que probablemente atravesarán al conjunto del mercado laboral en los próximos años. En ese sentido, es el anticipo del mundo laboral que viene.

Pensar un futuro mejor requiere analizar las experiencias nacionales e internacionales, estudiar la evidencia disponible, conocer las necesidades de quienes trabajan y construir propuestas capaces de combinar innovación tecnológica, autonomía y ampliación de derechos.

Los cambios tecnológicos que estamos viviendo no se van a desinventar. La clave es construir un futuro donde quienes trabajamos podamos prosperar y vivir en condiciones que sean cada vez mejores.