Encuentro, informe y debate para construir, entre todas las voces, el programa macroecnómico estable que le falta a la Argentina

Futuros Mejores y el Centro de Estudios del Desarrollo del AMBA (CEDEAM) convocaron, en la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, a más de 20 usinas de pensamiento económico, que nutren de ideas y contenido a espacios peronistas y progresistas, para iniciar un debate colectivo que permita construir consensos duraderos alrededor de los lineamientos básicos de una política macroeconómica para el desarrollo.
Un contundente diagnóstico a cargo de los integrantes de Futuros Mejores sobre los condicionamientos estructurales que impone el esquema establecido por el gobierno fue el disparador del encuentro, donde también se invitó a debatir alrededor de un conjunto de propuestas que no desconocen los desaciertos del pasado reciente.
Usinas de pensamiento económico en acción
El encuentro, celebrado a cuatro días de las elecciones legislativas nacionales y organizado por el espacio que conduce la economista Lucía Cirmi Obón, contó con la participación de distintas organizaciones como Plan Fénix, Fundar, Fundación Encuentro, CEPA, Fundación Friedrich Ebert, Instituto Argentina Grande, Grupo Paternal, Fundus, Misión Productiva, CIEN, Lista Verde, Paridad en la Macro, Generación por el Desarrollo, IDUF, Centro Cultural de la Cooperación y Grupo Luján. El debate sobre la macroeconomía argentina también contó con la participación de docentes e investigadores de distintas universidades nacionales como la UBA, la UNPAZ, la UNDAV y la UNM.












Espíritu crítico y propositivo. Mirada de largo alcance y atención a los dramas urgentes
El espacio se inauguró con espíritu crítico y propositivo a través de la presentación del documento de posición elaborado por Futuros Mejores. El informe “Un futuro mejor para la macroeconomía argentina” ofició de puntapié para intervenciones de todos los espacios, que fueron invitados a responder un interrogante central: “¿Qué elementos debería tener un programa macroeconómico alternativo para la Argentina?”. Desde Futuros Mejores se propuso guiar el debate alrededor de ideas por sobre los nombres con la convicción de que temas como el orden macroeconómico o la estabilidad de la moneda no deben relegarse a la agenda económica libertaria —que tiene una visión acotada para el desarrollo del país.
Raúl Sánchez, director del Centro de Estudios del Desarrollo del AMBA, quien tuvo a su cargo la moderación del encuentro, intervino antes de iniciar la conversación . Compartió una serie de reflexiones sobre los desafíos a la hora de construir una estrategia económica alternativa. Subrayó la necesidad de sintetizar propuestas, no repetir errores de gestión y llegar al gobierno con un plan de acción definido, en lugar de elaborarlo una vez en funciones. También destacó la importancia de recomponer la capacidad de gestión del sector público y avanzar en un plan de estabilización macroeconómica que siente las bases para el crecimiento, el desarrollo y el progreso sostenido. Su intervención permitió contextualizar la discusión posterior y reforzó el sentido de estos espacios como ámbitos de encuentro, autocrítica y construcción colectiva de un programa económico con horizonte de desarrollo.

Por una macroeconomía estable
El intercambio entre las más de 20 organizaciones de expertos que nutren de ideas y contenido a espacios peronistas y progresistas permitió recoger propuestas concretas y complementarias sobre desafíos como el manejo del tipo de cambio, la administración y composición de la deuda externa, las alternativas para desarrollar un mercado de capitales en moneda local, los límites y los condicionantes monetarios y financieros a los déficit fiscales, los incentivos para la normalización de la liquidación de las exportaciones agropecuarias y los acuerdos necesarios para administrar la puja distributiva, entendiendo que la inflación es un problema que excede meramente la negociación salarial y, por sobre todo, daña la expectativas del país. Asimismo, se destacó que hoy las políticas que conllevan un programa de estabilización macroeconómica no son las mismas que aquellas que conforman una macroeconomía estable en el largo plazo. También formaron parte del debate propuestas vinculadas al manejo y orientación del gasto público, posibles vías para una reforma fiscal progresiva, el estímulo a las inversiones productivas y las políticas crediticias y de financiamiento a la inversión.

Durante la conversación emergió en reiteradas oportunidades la necesidad de alcanzar nuevos consensos en cuanto a los objetivos y las herramientas que un programa macroeconómico alternativo al desplegado por el gobierno de Javier Milei debe contener. Las advertencias sobre los problemas e inconsistencias que exhibe el plan llevado adelante por el gobierno adolecen de la potencia suficiente si las propuestas alternativas y el debate de ideas no toman la delantera.

¿Qué dice el informe de Futuros Mejores?
El documento presentado ofrece un contundente diagnóstico que, sin idealizar el escenario macroeconómico de los últimos gobiernos peronistas, expone la fragilidad del modelo actual. De esta forma se cuestiona la pseudo estabilización macroeconómica al advertir que esos resultados presentados como éxitos por las autoridades argentinas están apoyadas en precios relativos que no son sostenibles, una inflación que disminuye a partir de una apreciación cambiaria cuya contracara es la no acumulación de reservas genuinas y que ante el objetivo original no logrado de regularizar los flujos financieros a través de los mercados de deuda internacional, se optó por hacerse de stocks de dólares (blanqueo, FMI, Tesoro Norteamericano) en condiciones que no benefician al país ni en el corto ni en el largo plazo. Por otra parte, se advierte que bajo el esquema cambiario adoptado refuerza la apreciación del peso en términos reales, sembrando inestabilidad.
Ante este panorama, “Un futuro mejor para la macroeconomía argentina” postula a la macroeconomía como el punto de partida para la efectividad de las políticas públicas entendiendo que aún las mejores políticas públicas que el país tuvo y tiene pierden potencia en el marco de la inestabilidad macroeconómica. En ese sentido, refuerza la idea del origen cambiario de la inflación teniendo en cuenta otras causas y atendiendo a que el financiamiento monetario del déficit fiscal en el marco de una moneda débil incide en la cuestión cambiaria retroalimentando la inflación. Por lo tanto se advierte que inflación, dólar y reservas internacionales deben conformar el eje de una macroeconomía que empiece a normalizarse.

Propuestas reales para un plan macroeconómico estable y alternativo
En el plano de las políticas macroeconómicas Futuros Mejores propone adoptar un régimen cambiario que admita una volatilidad administrada, con bandas explícitas pero flexibles ante shocks externos y que evite la constante apreciación o depreciación del peso. En este sentido, debe establecerse una política de acumulación de reservas genuinas logradas principalmente a través de más y más caras exportaciones, y también más exportadores. No obstante, se señala que aún con una mejora en el intercambio comercial, se precisan de políticas macroprudenciales que incidan sobre la cuenta financiera del balance de pagos con el fin de atenuar los impactos que tienen los flujos de entrada y de salida atendiendo a que dichas políticas no generen brechas cambiarias.
El reporte propone alcanzar un balance fiscal intertemporal, admitiendo déficits en coyunturas críticas e intentando recomponer el equilibrio en tiempos de bonanza. La política monetaria no puede tender a establecer tasas de interés en términos reales constantemente negativas ya que desincentivan el ahorro en moneda doméstica y no necesariamente promueven la inversión productiva que en la práctica reacciona a otros estímulos. Una tasa de interés real elevadísima, como ocurre en estos momentos, tampoco es adecuada para alcanzar la estabilidad macroeconómica.
Como alternativa , Futuros Mejores propone un camino macroeconómico estable y de desarrollo. Leé nuestro informe aquí: Un futuro mejor para la macroeconomía argentina